Los últimos días han sido lluviosos (por fin) en Estepona y por eso he aprovechado la oportunidad para subir a Sierra Bermeja.
Llevábamos bastante tiempo sin ver llover por aquí. La tierra estaba bastante seca y los ríos apenas llevaban agua.

Nada más llegar nos encontramos con la estampa que veis en la foto superior.

Todo estaba diferente. Los sitios por los que solía poder cruzar ahora era prácticamente imposible ya que el agua cubría todas las piedras por las que normalmente podías saltar de un lado al otro.

Tal y como os comento en esta entrada, los ríos veían bastante cargados de agua gracias a las lluvias de los últimos días.
Un dato muy curioso que he notado después de andar por la sierra en distintas condiciones es que aunque ha estado prácticamente tres días lloviendo de manera ostensible, la tierra no se enfanga. Parece que tiene una capa «impermeable» que hace que no se convierta en fango y el agua «deslice» sobre ella.

A medida que avanzaba la mañana el Sol comenzó a salir de entre las nubes y pude quitarme de encima algo de ropa de abrigo porque os puedo asegurar que la mañana comenzó realmente fría debido al viento.

Aún con viento y frío era imposible no gastar horas en hacer fotografías de todas las charcas que se forman.
Es toda una gozada subir a la montaña y encontrar este tipo de paisajes.
Espero que tengáis buena semana.
