Cuatro meses.
Cuatro meses es lo que he tardado en volver a escribir en el Blog.
He estado bastante liado con el día a día y la verdad es que la fotografía ha pasado a un segundo plano.
Es cierto que he hecho algunas cosas, pero no he encontrado las ganas o la chispa necesaria para salir con la cámara a cuestas a fotografiar. He tenido oportunidades, sí, pero yo mismo las he dejado pasar de largo porque sentía que no era el momento para salir.
Ciertamente sigo en esa línea y estos meses no han mejorado mi estado anímico fotográfico.
Hace unas semanas pude volver a hacer astrofotografía y la verdad es que… No lo disfruté.
Me traje un buen puñado de imágenes (2h de exposición de NGC7000 – Norte América) pero incluso habiendo obtenido un resultado decente no me siento contento, no estoy satisfecho.

Os cuento que estuve una semana entera planeando el pequeño viaje hasta donde fui a hacer estas fotografías. Pero que una vez estando allí en el sitio seguía sin saber a qué objeto apuntar para traerme la información a casa.
Me hubiese gustado mucho, muchísimo, traerme muchísima información de Rho Ophiuchi pero una vez allí me dije:
Llevas meses sin tocar el equipo, no sabes si todo va a funcionar o vas a tener que tirar del plan B, C o incluso D… Así que apunta a un objeto relativamente sencillo y llévate algo de información a casa.
Y eso fue justamente lo que hice dejándome un mal recuerdo de no haber intentado fotografiar Rho. Conformándome con un objeto que ya tenía fotografiado relativamente bien.
Días después tuve la ocasión de volver a salir, esta vez con un poco más complicación puesto que la predicción del tiempo no era muy buena. Como así fue.
¿Y sabéis qué? Me volvió a pasar exactamente lo mismo que la vez anterior. Me planté con todo el equipo montado y listo para disparar y no sabía a qué. Rho estaba allí, lista para ser fotografiada. Pero el que no estaba listo era Yo.
Así que fotografié durante una hora NGC6888 – Nebulosa Creciente entre nubes y el resultado… Ya os lo podéis imaginar. Si no podéis os lo digo: todas las fotos están eliminadas.
Así que exceptuando una sesión de fotos de premamá para mi sobrina en la que algunas de las fotos tienen esa «luz mágica» todos estos meses ha sido de puro tránsito y lucha con mi Yo interior para que vuelva a salir a fotografiar.
No pongo ninguna imagen de NGC6888 porque después de días intentando procesarlas una y otra vez el resultado siempre era el mismo… Una pena.
Lo que sí os puedo dejar «como extra» es cómo se apreciaba la Vía Láctea desde el sitio que fui a fotografiar:

Siento si la miniatura no se ve muy bien, pero no tengo muchas ganas de luchar con WordPress. Si hacéis clic en la imagen se ve bien a la resolución completa.
Mientras vuelvo a pasar por aquí que os vaya todo bien.
