Usando Kubuntu

Llevo prácticamente un año en Linux y pocas veces (casi ninguna) he tenido que volver a Windows para hacer algo.

Las veces que he tenido que volver a usar el sistema operativo de M$ es porque mi pareja necesita hacer algo en concreto. Ella, no ha migrado a Linux porque se siente mucho más cómoda en Windows y tiene todos sus datos y programas allí.

Si bien es cierto que la transición ha sido en ocasiones, bastante dura.

Me he encontrado con bastantes obstáculos y en alguna ocasión he mirado hacia atrás pensando que igual me había equivocado… Pero no.

Ahora me siento delante del ordenador y me siento más cómodo que nunca. Todo funciona y por fin empiezo a controlar (un poquito) los programas de edición como Darktable y Gimp.

Me he dado cuenta de que tengo que ser mejor fotógrafo y no dejar toda la carga de hacer fotos a la edición. Ahora cojo la cámara y pienso mucho más antes de disparar.

Me tomo más tiempo para componer y pensar en lo que estoy haciendo. Antes era mucho más nervioso. Recuerdo que en mi mente siempre decía: Después lo arreglaré con LR y PS.

De hecho era muy común que me dijesen que editara las fotos con PS para que quedasen «más bonitas».

Ahora la cosa es totalmente distinta. Me paro, observo, elijo la configuración de la cámara y tomo la foto. Al ir más pausado, puedo pensar y aprender qué es lo que ha funcionado en esa imagen y qué no.

Son detalles que he aprendido a tener en cuenta para no cometer errores.

Atrás quedó eso de: ya lo arreglaré en casa. Ahora en casa intento hacer ediciones menores.

Otro punto a tener en cuenta es que he vuelto a usar mis filtros de densidad neutra y polarizador. Los tenía completamente abandonados en el armario y no les daba la importancia que se merecían.

Con el filtro polarizador de K&F:

Todo ello empujado por saber que en casa no dispongo de esa herramienta que lo solucionaba todo y estaba haciendo que me convirtiese en un peor fotógrafo.

Sí, en peor fotógrafo. Estaba consiguiendo que sólo tuviera que estar en el sitio, dar a un botón y todo lo demás en casa.

Lo divertido, lo apasionante del asunto es aprender a hacer mejores fotos a pie de campo. No estar pensando en lo que puedo hacer después en el ordenador.

Ahora todo es más interesante. Si no capturo bien la imagen, sé que lo voy a tener bastante difícil en casa para poder mejorarla.

Esto no quiera decir que NO pueda. Claro que puedo. Pero resulta todo un poco más complicado y no me apetece perder tiempo delante del ordenador «inventando» cosas que no estaban originalmente ahí.

Así que desde que estoy con Linux he probado bastantes programas, pero me he quedado con Gimp y Darktable. Ambos son mis programas favoritos para procesar y editar imágenes en Linux.

Programas que en los últimos meses han tenido un avance increíble. Módulos mejorados, nuevas funciones, mejoras de rendimiento. Sólo puedo decir cosas buenas.